EJEMPLOEjemplo ilustrativo · restaurante ficticio «Sazón de Origen». No son sus datos: su resultado se arma con los de SU restaurante.Ver el asistente →
Sazón de OrigenRestaurante ficticio de cocina colombiana contemporánea en Medellín, 2 sedes, 6 años operando. Todos los ejemplos de resultado de la biblioteca salen de este mismo caso.
Copywriting y Campanas de Alto Impacto

Ejemplo de resultado

Constructor de Campañas de Fidelizacion para Restaurantes

El dueño pidió esto:«Tengo gente que lleva cuatro años almorzando aquí de martes a viernes y no tengo nada para ellos distinto de lo que le doy al que entra por primera vez. Somos 24 personas y no quiero meter una aplicación de puntos que nadie va a abrir.»

① Cuatro peldaños con señal contada

La escalera se lee en la comanda, no en la impresión del equipo. Doce semanas de comandas del domicilio propio y de cuentas de salón con nombre dejan 1.718 personas identificadas: 1.330 con una o dos visitas en 90 días, 291 con tres a cinco, 79 con seis a ocho y 18 con nueve o más. Los cuatro grupos ya existen; faltaba nombrarlos y responderles distinto.

Lo que se descartó y por qué. La tarjeta de sellos —diez almuerzos y el once va— es contabilidad y no vínculo: al tercer mes nadie sella. El descuento sobre la cuenta queda fuera de los cuatro peldaños: contradice la meta de subir el margen operativo del 8% al 14% sin tocar la carta. Y la plataforma de reparto no lleva peldaño: allí el nombre se lo queda la aplicación y no se reconoce a quien no se puede nombrar.

PeldañoSeñal que lo defineGestoCostoMargen cedido al año
Recién llegado · 1.3301 o 2 visitas en 90 días, con nombre en la comandaSe le pregunta el nombre, se anota y la despedida es por el nombre0 COP0 COP
De la casa · 2913 a 5 visitas en 90 díasLa entrada corta del plato que lo trae, sin pedirla: la taza del caldo del Sancocho de tres carnes, la arepa de la Bandeja de la casa o el patacón de la Trucha al ajillo900 a 1.400 COP12.600 COP
Padrino · 796 a 8 visitas en 90 díasSu plato apartado con su nombre —el sancocho del domingo lo espera hasta las 2:00 aunque se acabe— y el dulce de brevas para la mesa que llegó nombrándolo2.600 COP23.000 COP
Familia · 189 o más en 90 días, con la fecha personal registradaLa fecha personal: mesa a su nombre, la torta de la casa con la vela y quien cocina sale a saludar6.400 COP29.400 COP

Ningún gesto pasa del 15% del ticket de 48.000 COP: la torta, el más caro, es 13,3%. Los 12.600 de De la casa son 9 visitas al salón por 1.400; los 10.400 del Padrino, cuatro dulces al año; y cada peldaño acumula el de abajo. La escalera entera cuesta 6.012.800 COP al año, el 0,23% de la venta, y se devuelve con 190 visitas más: media visita al año por cada una de las 388 personas de arriba. Cifras ilustrativas, levantadas con los datos que usted entregó.

② El gesto caro que nadie nota

El gesto no se elige por lo que le gusta al dueño, sino por dos cosas: lo que cuesta la receta y si el cliente lo cuenta después.

Se nota: el cliente lo cuentaNo se nota: lo agradece y lo olvida
Bajo 3.000 COPEntra. El nombre en la despedida, 0 COP. La taza del caldo antes del sancocho, 1.400 COP. El plato apartado hasta las 2:00 del domingo, 0 COP mientras alguien llegue por él. El dulce de brevas para la mesa que trajo el Padrino, 2.600 COP: cuesta lo que un postre y se cuenta como una historia.Fuera. El postre enviado sin decir por qué cuesta los mismos 2.600 COP que el dulce del Padrino y no compra nada, porque nadie sabe de dónde salió. La tarjeta de sellos cae aquí también: el almuerzo número once cuesta 16.320 COP de comida, 1.632 COP amortizados por visita, para enseñarle a alguien a contar hasta once.
Sobre 3.000 COPEntra una vez al año, con doliente. La torta de la fecha personal, 6.400 COP, el 13,3% del ticket. Se hornea sólo para las fechas y no se vende, así que se controla por receta y por el tope del 15%, no por food cost.Fuera, y es el cuadrante caro. El 10% sobre la cuenta cuesta 4.800 COP en un ticket de 48.000 y compra un «gracias» que nadie repite en la casa. Un sancocho completo de cortesía cuesta 15.600 COP, el 32,5% del ticket: dobla el tope del 15%.

El hallazgo no es el gesto, es el sancocho. A 46.000 COP de carta con 15.600 COP de costo, el Sancocho de tres carnes queda en 33,9% de food cost, encima del 32% que se le exige a cualquier pieza que se ponga en promoción; para caber tendría que irse a 48.750 COP. Ahí el problema no es el gesto, es el precio de carta. Como la casa quiere subir el margen operativo del 8% al 14% sin tocar la carta, el número se va al escandallo del mes y no al cartel, y el gesto se queda en la taza del caldo: 1.400 COP en vez de 15.600, y es la taza la que el cliente cuenta.

Los cuatro costos de receta —900, 1.400, 2.600 y 6.400 COP—, las nueve visitas al salón del año y los cuatro dulces del Padrino son supuestos hasta que usted los confirme contra su escandallo del mes y contra sus comandas.

③ Cuarenta y cinco segundos en la mesa

El ascenso a Familia se entrega con la cuenta, nunca con el plato, y no pasa de 45 segundos. Se corre entero o no se corre: la mitad de un reconocimiento se lee como una promoción.

SegundoQuiénQué haceLo que dice, tal cual
0:00 – 0:08Jefe de salónLlega con la libreta cerrada y se pone a la altura de la mesa«Don Julián, doña Marta: esta es la visita número nueve de ustedes en tres meses. Aquí eso tiene nombre.»
0:08 – 0:20Jefe de salónEntrega la tarjeta escrita a mano con el nombre de ellos; no hay nada impreso«De hoy en adelante ustedes son familia de la casa. Eso quiere decir que el domingo el Sancocho de tres carnes los espera hasta las dos, aunque se acabe.»
0:20 – 0:32Quien cocina ese turnoSale de la cocina secándose las manos, sin plato y sin cuenta«Yo soy el que le hace la Trucha al ajillo con menos ajo. Mucho gusto, doña Marta.»
0:32 – 0:42Jefe de salónPregunta la fecha personal y la escribe delante de ellos«¿Qué fecha del año no se les puede olvidar? La anoto aquí y ese día la mesa es suya.»
0:42 – 0:45Jefe de salónSe retiraNada. Ese silencio es parte del guion.

Lo que no pasa, y es media hoja del diseño. No hay aplausos, ni campaña, ni foto. La promesa de la casa es la comida de casa, y en una casa a nadie le aplauden por sentarse: el espectáculo convierte un reconocimiento privado en una función y a las mesas de al lado en público. Tampoco se pide reseña, no se ofrece nada de vender y no se toca la cuenta. Y nadie pide permiso para correrlo: quien tiene que ir a buscar una autorización termina no dando el gesto.

El límite de un viernes lleno. Dos ascensos por turno como máximo y ninguno entre 12:30 y 1:30, que es cuando las nueve personas de operación de la sede están sirviendo. Dos por 45 segundos son 90 segundos del jefe de salón en todo el servicio, y eso sí cabe.

El ejemplo completo tiene 2 parte(s) más: se ven dentro de la biblioteca, con su cuenta.