EJEMPLOEjemplo ilustrativo · restaurante ficticio «Sazón de Origen». No son sus datos: su resultado se arma con los de SU restaurante.Ver el asistente →
Sazón de OrigenRestaurante ficticio de cocina colombiana contemporánea en Medellín, 2 sedes, 6 años operando. Todos los ejemplos de resultado de la biblioteca salen de este mismo caso.
Plan de Marketing

Ejemplo de resultado

Constructor del Posicionamiento y la Propuesta de Valor para Restaurantes

El dueño pidió esto:«Llevo seis años y no sé decir en una frase por qué me eligen a mí y no al de la esquina. Tengo dos sedes en Medellín, 24 personas y el almuerzo lleno de martes a viernes.»

① La frase y su renuncia

La frase: «La olla se prende a las 6 de la mañana y lo del día no vuelve mañana.» Diecisiete palabras que ningún mesero tiene que aprenderse: es lo que ya pasa en esa cocina desde 2020, dicho en voz alta por primera vez. La promesa anterior —«La comida de casa, servida como en un restaurante»— no se descarta por fea, sino porque la fonda de la esquina la firma sin cambiar una coma. Esa es la prueba del reemplazo, y la frase nueva no la pasa nadie más en el barrio: el vecino no prende la olla a las seis, y si la prendiera tendría que escribir la hora en su propia puerta.

Dónde se diceTexto exactoPalabras
Carta, cabezote de la primera páginaLa olla se prende a las 6 de la mañana y lo del día no vuelve mañana.17
Pizarra de la fachada, escrita a mano cada díaCocinado hoy. Nada vuelve mañana. Hoy la olla entró a las 6:05.12
Boca del mesero, en la primera visitaEl sancocho lleva desde las seis en la olla; lo que no se venda hoy no se lo servimos mañana.20
Ficha en la plataforma de repartoCocina del día. La carta larga se apaga a las 3:00 p.m.13

A quién le dice que no. Al que quiere Bandeja de la casa a las nueve de la noche y al que pide por la plataforma después de las 3:00 p.m.: a esa hora quedan cuatro platos, no dieciocho. Y al que compara contra el corriente de 22.000 COP del sector, porque aquí el almuerzo del día no baja de 32.000 COP y la diferencia está en la olla, no en el margen. Tres renuncias, y la segunda tiene precio: está contada en el bloque tres.

② Las pruebas, una por una

Una afirmación sin prueba es un adjetivo con corbata. Estas son las cinco que se revisaron, con lo que las sostiene y lo que no.

AfirmaciónPrueba que la sostieneDónde la comprueba el clienteEstado
La olla se prende a las 6La hora de encendido, escrita a mano en la pizarra cada díaEn la fachada, antes de entrarEn pie
El fríjol de la Bandeja de la casa se cocina 5 horas, sin olla a presiónLa receta estándar y el turno que arranca a las 5:30Preguntando en la mesa: el mesero da la horaEn pie con un cambio: hoy la cocina entra a las 7:00
Lo del día no vuelve mañanaEl bote pesado al cierre y anotado en la planillaLa planilla se enseña a quien la pidaEn pie, y con precio: pesa 4,0% del costo de comida del día
La Trucha al ajillo es del díaEl proveedor entrega martes y viernesNo lo puede comprobar en la mesaPrestada: la sostiene un tercero
Comida de casaNingunaEn ningún ladoFalsa: la firma cualquiera

Las dos primeras pruebas cuestan dinero, así que se cuentan por cubierto antes de imprimirlas en la carta.

PlatoPrecio de cartaCosto por cubiertoFood costMargen de contribución
Bandeja de la casa38.000 COP12.160 COP32,0%25.840 COP
Sancocho de tres carnes34.000 COP10.540 COP31,0%23.460 COP
Trucha al ajillo46.000 COP16.560 COP36,0%29.440 COP

Los dos primeros caben bajo el techo de 32% y pueden encabezar una pieza en promoción. La trucha no: con 36,0% queda cuatro puntos por encima y, a la vez, es la que más margen deja en dinero. Ahí el problema no es la oferta, es el precio de carta —o lo que cobra el proveedor los martes—, y se dice así: la trucha sostiene la frase en la mesa, pero no la encabeza en una promoción. El promedio de la carta sigue en 34%. Cifras ilustrativas, levantadas con los datos que usted entregó.

③ Qué aguanta la operación

El veredicto se dicta sobre el día más lleno, no sobre el martes tranquilo: almuerzo de martes a viernes y domingo al mediodía, con las 9 personas de operación que le quedan a cada sede.

Lo que exige la fraseLo que hay hoyVeredicto
La olla encendida a las 6:00El primer turno de cocina entra a las 7:00Se sostiene con un cambio
Nada vuelve mañanaLa merma se bota, no se pesa ni se anotaSe sostiene con un cambio: faltan báscula y planilla
Carta corta desde las 3:00 p.m.18 referencias abiertas hasta las 9:00 p.m.Se sostiene, y cuesta
El mesero sabe a qué hora entró la ollaNadie la sabe al empezar el turnoSe cae hoy: se levanta con una línea en la pizarra del pase

Lo que cuesta el turno de las 5:30. Cinco turnos por semana y por sede —martes a viernes y domingo— de hora y media cada uno: 7,5 horas. A 9.800 COP la hora con cargas, 73.500 COP por semana y sede, 588.000 COP al mes entre las dos. Supuesto hasta que usted lo cruce con la nómina real.

Lo que paga ese turno. Cada sede vende 3.566.000 COP al día, de los cuales 1.212.000 COP son comida al 34%. El bote de hoy pesa 4,0% de esa comida: 48.500 COP diarios. Con el tope en 3,0% se quedan en casa 12.100 COP al día por sede, 726.000 COP al mes entre las dos. La merma medida paga el turno de las 5:30 y sobran 138.000 COP: la promesa no se financia subiendo la carta, se financia con el bote.

Lo que cuesta la renuncia. Entre las 3:00 y las 9:00 p.m. entran 11 pedidos por semana y sede a 39.000 COP: 3.432.000 COP al mes que se dejan de facturar y, descontadas comisión, comida y empaque, cerca de 1.300.000 COP de margen de contribución. Duele en la caja, y por eso es una renuncia y no un saludo.

El ejemplo completo tiene 2 parte(s) más: se ven dentro de la biblioteca, con su cuenta.